Kazajistán y nuevas oportunidades de negocio.

Kazajistán y nuevas oportunidades de negocio.

Eurasia es el próximo gran mercado emergente y Kazajistán es el país al que debemos mirar en este 2021.

Abundantes recursos naturales energéticos, como petróleo, gas natural, carbón, uranio y otros yacimientos minerales, y su explotación en gran medida, han convertido a Kazajistán en lo que hoy es, la primera economía de Asia central. También es un centro importante de transporte y logística en la región, ya que une los mercados de China y el sur de Asia con los de Rusia y Europa occidental por carretera, ferrocarril y un puerto en el mar Caspio. En este artículo descubriremos la situación geopolítica  en Kazajistán, analizaremos su valor geoestratégico y presentaremos su situación económica actual.

Imagen: GETTY Images


Kazajistán está situado en el centro de Eurasia y comparte fronteras terrestres con cinco Estados: China 1,765 km, Kirguistán 1,212 km, Rusia 7,644 km, Turkmenistán 413 km  y Uzbekistán 2,330 km. Con su tamaño geográfico, su estructura demográfica con diferentes comunidades étnicas y religiosas, este país es un puente entre el norte-sur y el este-oeste. Kazajistán es el principal precursor del “proyecto euroasiático”, la actual Unión Económica Euroasiática.

A pesar de que la geoestrategia de Kazajistán sea de naturaleza continental, ‘euroasiática’, eso no significa que esté ‘en contra’ de Estados Unidos y/o Europa, sino que las relaciones con ellos están en segundo plano. Dicho lo anterior, cabe resaltar que Kazajistán es un actor clave para Rusia, China y los países de Asia Central, y es por ello que desde su independencia se ha caracterizado por ejercer una política exterior triangular. Lo antes mencionado se puede ejemplificar con el reequilibrio de los vínculos tradicionales con Rusia en los últimos años, con el hecho que el paso por Kazajistán sea una las principales rutas de apertura hacia Occidente por China en el marco de Nueva Ruta de la Seda, y con el desarrollo de los puertos Aktau y Kuryk en el Cáucaso que lo conectan con Azerbaiyán, Georgia y Turquía.

Imagen: UN Photo


En otro orden de ideas, uno de los mecanismos que vale la pena mencionar es el  Corredor Internacional de Transporte y Tránsito del Acuerdo de Asjabad, en el cual Afganistán, Azerbaiyán, Georgia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turquía, Turkmenistán y Uzbekistán son miembros. Ese corredor refleja un interés de cooperación desde la ‘Gran Estepa’ hacia la ‘Estepa de Anatolia’. Este corredor es parte de la Nueva Ruta de la Seda por lo que busca satisfacer necesidades económicas de China; pero para la región representa una profundización de relaciones entre los países y la estabilización en el Cáucaso. Asimismo, cabe mencionar que Kazajistán ha tomado el liderazgo tanto en la búsqueda de paz internacional, como de prosperidad y desarrollo regional. Este país ha propuesto iniciativas internacionales ad hoc, donde entre las más importantes se encuentran el cierre de Polígono Nuclear en 1991,  la creación de la Cumbre de Líderes de Religiones Mundiales, en 2003 y la propuesta de la capital Astaná como sede de las negociaciones de desarme con Corea del Norte en 2018.

Imagen: Russia Beyond


Por otro lado, situándonos en el ambiente económico kazajo, el gobierno ha trabajado para mejorar su clima empresarial y de inversión desde su independencia en 1991. Actualmente ocupa el número 25 en el ranking de Doing Business para hacer negocios. El país posee el 30 por ciento de las reservas mundiales de mineral de cromo, el 25 por ciento de mineral de manganeso, el 10 por ciento de mineral de hierro, el 5,5 por ciento de cobre, el 10 por ciento de plomo y el 13 por ciento de zinc; asimismo es el primer productor mundial de uranio. Tomando en cuenta lo anterior, no es sorpresa que su economía esté orientada a la exportación de estos metales, además de petróleo y derivados.

Su economía se encontraba estable antes de la pandemia; contaba con un bajo nivel de desempleo (4,9%) y una deuda pública baja. Sin embargo, así como en casi todo el mundo, las medidas preventivas del virus COVID-19 frenaron la actividad económica en el país y la crisis económica mundial le afectó. La pandemia tuvo un impacto negativo en su crecimiento, pues los retos como la gran dependencia que tiene hacia la industria del petróleo y del gas, más la corrupción en el país, continuaron impidiendo que los problemas relacionados con la competitividad, la diversificación y la recuperación económica del país se solventaran. No obstante a lo anterior, Kazajistán sigue siendo la mayor economía de Asia Central.

A pesar de ser uno de los mercados emergentes más prometedores del mundo, Kazajistán es todavía desconocido para muchas empresas. Un fortalecimiento de las relaciones diplomáticas con países terceros, así como un intercambio cultural entre personas y empresas, es necesario para aumentar el conocimiento sobre la nación, y así aumentar las inversiones en ella.

Vanessa Lorena Orozco Roca. Estudiante de Relaciones Internacionales por la Universidad del Valle de México.

Referencias

Erol, M. S. (2021, 10 julio). Kazakhstan: The Heartland of the “Geopolitical Triangle”. ANKASAM | Ankara Kriz ve Siyaset Araştırmaları Merkezi. https://www.ankasam.org/kazakhstan-the-heartland-of-the-geopolitical-triangle/?lang=en

Goble, P. (2021, 17 agosto). Taliban Victory Unsettles Geopolitics in Central Asia. Jamestown. https://jamestown.org/program/taliban-victory-unsettles-geopolitics-in-central-asia/

International Trade Administration. (2021, 19 enero). Kazakhstan - Market Overview. International Trade Administration | Trade.Gov. https://www.trade.gov/country-commercial-guides/kazakhstan-market-overview

Ivanov, I., & Volovoj, V. (2014). Geopolitics of Kazakhstan: Theory and Practice. The Russian Academic Journal, 29, 26–31.

Rapoza, K. (2020, 20 diciembre). Kazakhstan: The Biggest Surprise In 2020 Frontier Financial Markets. Forbes. https://www.forbes.com/sites/kenrapoza/2020/12/20/kazakhstan-the-biggest-surprise-in-2020-frontier-financial-markets/?sh=2c75cc1574b0

Surankulov, S. (2021, 1 julio) Entrevista con Serik Surankulov. Encargado de Negocios y Consejero de la Embajada de Kazajistán en México. [Archivo de video] Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=48GoGmOFZi0

World Bank. (s. f.). Explore Economies | Kazakhstan. Recuperado 18 de septiembre de 2021, de https://www.doingbusiness.org/en/data/exploreeconomies/kazakhstan

 

Mongolia, el país del eterno cielo azul

Mongolia, el país del eterno cielo azul

Mongolia es uno de los países menos densamente poblados respecto a su área geográfica. Este país sin salida al mar, con una población de poco más de 3.3 millones de habitantes de mayoría budista y con una gran población nómada, es un Estado “tapón” entre China y Rusia. En este artículo se pretende analizar el valor geoestratégico de Mongolia y describir su situación geopolítica actual.

Foto: Mongolia en un mapa mundial. Fuente: Shutterstock, Jason Kolenda.


En primera instancia, cabe mencionar que Mongolia tiene metales de tierras raras y carbón, en cuanto a recursos energéticos no renovables. Concretamente, son recursos de enorme magnitud para el país, si se toma en cuenta su baja población sus reservas de carbón se estiman en más de 150,000 millones de toneladas, y a pesar de que las reservas actualmente explotadas superan apenas los 20,000 millones de toneladas. No obstante, a lo anterior, casi una décima parte del territorio es rica en recursos eólicos, lo cual hace de Mongolia un potencial exportador regional de energías renovables.

En segunda instancia, es importante hacer hincapié en que Mongolia opera bajo las influencias geopolíticas y económicas de China, Rusia, Japón y Estado Unidos; en unas más que otras. Antes del 2014 Mongolia dependía de la ganadería, pero años después la exportación de otros materiales comenzó a representar el PIB del país. A saber, Mongolia comenzó a exportar cobre, prendas de vestir, ganado, productos animales, cachemira, lana, pieles, fluorita, metales no ferrosos, carbón y petróleo crudo.

La política exterior y política comercial de Mongolia están limitadas por la influencia china y rusa. China es el mercado principal del país, pues le exporta el 84% de su producción. No está demás decir que la economía de Mongolia depende no solo directamente de los precios mundiales de los minerales, sino también de la economía china. Además, desde 2014, dio a conocer sus intenciones geopolíticas en ese país al declarar que uno de los corredores económicos de la “Iniciativa de la Franja y la Ruta” atravesaría su territorio.

De igual forma, el gobierno chino espera que Mongolia se una a la Organización de Cooperación de Shanghai, y permita a bancos y empresas chinas invertir en grandes proyectos en su territorio. No obstante, a esto, espera que Mongolia no intervenga en sus asuntos internos, especialmente en los relacionados con el Tíbet, Xinjiang, Hong Kong, Taiwán y Mongolia Interior.

Rusia, por su parte, a pesar de no tener una relación económica con Mongolia de la misma magnitud que tiene China, ha intensificado recientemente su asociación con ella. En 2019, mejoró su asociación estratégica al firmar un tratado permanente de Amistad y Asociación Estratégica Integral, el cual prioriza la relación bilateral, renueva la cooperación técnica de defensa y acepta que el nuevo gasoducto, Poder de Siberia 2, pase a través de Mongolia para llegar a China.

Desde otro ángulo, se debe mencionar que Mongolia también es zona de interés de países terceros, concretamente de Estados Unidos y Japón. Estos la han incluido en la “Estrategia de un Indo-Pacífico libre y abierto”, no únicamente porque Mongolia comparte valores como la democracia y los derechos humanos, sino porque se encuentra entre países que Estados Unidos considera como “actores malignos”.

En otro orden de ideas, se considera importante mencionar que, así como el gobierno chino espera la adhesión de Mongolia a la Organización de Cooperación de Shanghai, el gobierno ruso está interesado en que Mongolia se una a la Unión Económica Euroasiática. Los beneficios que obtendría el país mongol al adherirse a estos organismos serían económicos y ayudarían al progreso tecnológico del país. No obstante, a eso, se infiere que lo ideal para el país mongol sea mantenerse neutral en su totalidad. Su exclusiva alineación hacia China o Rusia significa dejar de lado a una de ellas, lo cual tendría repercusiones económicas directas y repercusiones políticas indirectas para Mongolia dada la peculiaridad de las relaciones sino-rusas. Por otro lado, tampoco se considera opción viable el alinearse a ambos porque eso significaría perder el apoyo de Estados Unidos.